Contando con una superficie de construcción de 20 mil 565 m2, UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit ofrece una propuesta sofisticada, consciente y profundamente mexicana en la costa del Pacífico. Este nuevo hotel boutique solo para adultos, desarrollado por RCD Hotels, proyecta un concepto de exclusividad y diseño vanguardista.
Lucila Castro Lara, arquitecta nacida en Guadalajara y egresada del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, de la Universidad de Guadalajara, es la Project Manager de construcción de este magnífico hotel, quien cuenta con una amplia trayectoria en la industria. Inició su carrera en vivienda de interés social y media con la empresa Dynámica, para luego integrarse a la gerencia de obra del emblemático Auditorio Telmex, en Guadalajara. Más adelante se incorporó al despacho de arquitectura de Gómez Vázquez Aldana y Asociados (Grupo GVA), y posteriormente colaboró en Hill International.
Su experiencia se consolidó en proyectos de gran escala en destinos turísticos de alta gama, como Hard Rock Los Cabos y el St. Regis Los Cabos, donde se desempeñó como coordinadora de diseño y de arquitectura en GVI. Igualmente trabajó con el despacho de paisajismo Maat Handasa, en proyectos como Fairmont y Chablé en La Paz y fue con esta impecable experiencia, que RCD Hotels le confió el liderazgo de UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit, el cual ha llegado a Nuevo Nayarit. Para conocer más sobre esta propiedad, la Revista EQUIPAR, tuvo la oportunidad de entrevistar a esta destacada arquitecta.
COMPOSICIÓN
Desde una perspectiva arquitectónica, el hotel fue concebido con una identidad sobria, elegante y profundamente jalisciense. “El concepto arquitectónico nació del tequila y de los elementos tradicionales de Jalisco. Utilizamos materiales como la madera de rosa morada y una paleta de colores sobrios y neutros inspirada en elementos naturales y endémicos de la región como la piedra de tezontle y agave azul. Todo esto se articuló dentro de un lenguaje arquitectónico tipo hacienda, que transmite tanto sofisticación, como un fuerte sentido de pertenencia cultural”, explicó la arquitecta Lucila Castro Lara.
El conjunto se organiza principalmente en dos volúmenes: una torre de 10 niveles destinada a habitaciones y un edificio dedicado a las áreas públicas, complementados por un diseño paisajístico cuidadosamente planeado. El corazón del hotel es la torre de 141 habitaciones, que culmina en una espectacular terraza con alberca en la azotea. “Esa es la joya de la corona: desde lo más alto se puede contemplar toda la Bahía de Banderas. Es un rooftop lleno de rincones instagrameables que roban el aliento”, afirmó la arquitecta.
Indicó que el segundo edificio, conocido durante la obra como Edificio B, alberga una amplia gama de amenidades, como lo es un Spa con 10 cabinas (cinco dobles y cinco sencillas), gimnasio, salón de belleza, y salones para eventos con capacidad superior a 200 personas, además de salas para juntas y reuniones corporativas.
La oferta culinaria incluye tres restaurantes: uno de cocina italiana (Lia), el mexicano (Aguamadre) y otro oriental (KOBO). También se encuentra el café Inez, un espacio tipo cafetería casual. La zona de albercas, ubicada frente a la playa, incluye el restaurante mexicano y está rodeada de camas balinesas diseñadas para brindar sombra natural y confort. “Aquí hace mucho sol y calor, así que esos núcleos están pensados para ofrecer sombra constante sin necesidad de sombrillas”, comentó.
CUALIDADES CONSTRUCTIVAS
Para lograr eficiencia constructiva y libertad espacial, se utilizó el sistema de losas postensadas, permitiendo crear claros amplios sin columnas intermedias, lo que se traduce en áreas públicas limpias y de gran altura. En cuanto a sostenibilidad, el hotel cuenta con sistemas de aire acondicionado VRF que reducen el consumo energético hasta en 50%, y el sistema inteligente Inncom, que monitorea ocupación y uso energético por habitación, permitiendo apagar automáticamente aires acondicionados y luces cuando no están en uso.
En cuanto a la gestión del agua, aunque el hotel no tiene planta de tratamiento propia por limitaciones de espacio, se integró con la del hotel vecino Hard Rock Hotel Vallarta (también parte del corporativo RCD), en una estrategia de sinergia para reducir el impacto ambiental.
La obra se desarrolló en dos fases: la primera fue la construcción de la torre de habitaciones, y la segunda, el edificio de áreas públicas. Uno de los mayores retos fue la cercanía a un emisor marino (tubería de aguas residuales), lo que implicó ajustes durante la primera fase. “También fue muy retador coordinar a todas las disciplinas involucradas. Cada equipo tenía sus prioridades y nivel de detalle, donde la clave fue mantener una comunicación constante y clara”, recordó la Arq. Castro. Precisó que el proceso total de desarrollo, desde permisos hasta su entrega final, ha tomado tres años y seis meses aproximadamente.
PROVEEDURÍA Y NORMATIVIDAD
Destacó la Arq. Lucila Castro Lara, que la elección de proveedores se hizo con base en calidad y experiencia. La mayoría fueron nacionales y de confianza de RCD Hotels. Solo se recurrió a un proveedor internacional: la cual es una firma especialista en estructuras pretensadas con armadura postesa y atirantadas, llamada VSL. Como líder del proyecto, destacó que su mayor reto fue mantener la comunicación, empatía y firmeza entre equipos diversos y exigentes. “Tienes que ser como el director de una orquesta, el punto de conexión entre todos. No se puede perder la paciencia ni la cordura. Tienes que dar soluciones claras, porque cuando hay un problema, todas las miradas se voltean hacia ti”.
El cumplimiento normativo también fue riguroso. La obra se desarrolló en el fraccionamiento turístico náutico de Nuevo Nayarit (antes Nuevo Vallarta), por lo que además de las regulaciones municipales y estatales, se cumplió con las del Fideicomiso de Bahía de Banderas y del Comité de Colonos. Asimismo, se aplicaron los estándares del reglamento National Fire Protection Association (NFPA) para la protección contra incendios.
A la distancia, la Arq. Lucila Castro ve en UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit un logro tangible. “Es un hotel boutique cinco estrellas que tiene de todo. No le pide nada a uno de 400 habitaciones. Cuenta con albercas, rooftop, Spa, salones, restaurantes. Realmente hace honor a su nombre: es único”, concluyó la Project Manager de este nuevo hotel boutique de UNICO Hotel Collection en Nuevo Nayarit.
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