Mientras América Latina vuelve a enfrentar el impacto de fuertes movimientos telúricos, especialistas subrayan la importancia de incorporar materiales y sistemas capaces de reducir los daños estructurales y proteger a la población.
La reciente secuencia de sismos registrada en Venezuela volvió a colocar sobre la mesa la necesidad de fortalecer la resiliencia de las edificaciones en los países con alta actividad sísmica. De acuerdo con reportes internacionales, los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos el pasado 24 de junio en el norte del país sudamericano han provocado más de 2 mil 295 fallecidos, más de 11 mil 200 personas lesionadas y cientos de réplicas, además de severos daños en infraestructura, viviendas y hospitales.
En este contexto, Saint-Gobain destacó, a través de una publicación en su blog especializado, que el desarrollo de tecnologías y materiales antisísmicos representa una de las principales herramientas para disminuir los riesgos en las ciudades modernas, especialmente en naciones como México, donde las condiciones geológicas de zonas como la Ciudad de México exigen soluciones constructivas de alto desempeño.
La compañía recordó que el terremoto de septiembre de 2017 marcó un punto de inflexión para la industria de la construcción mexicana, impulsando la adopción de sistemas capaces de mejorar el comportamiento de los edificios frente a movimientos telúricos.
Entre las innovaciones que, según Saint-Gobain, hoy forman parte de las estrategias de ingeniería destacan los amortiguadores estructurales, diseñados para absorber y disipar la energía sísmica; los sistemas de aislamiento de base, que permiten que las edificaciones se desplacen de forma controlada durante un terremoto; las estructuras tipo supermarco RC, que combinan columnas, vigas y amortiguadores para incrementar la estabilidad; los muros de corte de placa de acero, capaces de disipar energía y sustituirse tras un evento severo; así como las estructuras diagonales de soporte, que aportan mayor flexibilidad sin comprometer la resistencia.
La empresa también señaló que la innovación alcanza a los materiales empleados en las construcciones. Entre ellos figuran bloques aislantes colocados en los cimientos para permitir el movimiento del terreno sin afectar la estabilidad del inmueble, además de polímeros de alto desempeño como las placas de deslizamiento antisísmico Fluorogold, desarrolladas para absorber desplazamientos, resistir temperaturas extremas y reducir el impacto de las fuerzas sísmicas.
De acuerdo con Saint-Gobain, estas soluciones no solo incrementan la seguridad estructural, sino que también contribuyen a la sostenibilidad ambiental gracias a materiales de larga duración y mayor eficiencia.
Los recientes acontecimientos en Venezuela, donde continúan las labores de búsqueda y recuperación mientras persisten las réplicas, refuerzan la importancia de que gobiernos, desarrolladores e industria aceleren la incorporación de tecnologías constructivas capaces de proteger vidas y reducir las pérdidas económicas frente a futuros desastres naturales.
09/07/2026
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