La sostenibilidad corporativa atraviesa una transformación profunda impulsada por la inteligencia artificial (IA), la tecnología y marcos regulatorios cada vez más exigentes. Así se expuso durante el conversatorio “Tecnología e Inteligencia Artificial al servicio de la sostenibilidad corporativa”, organizado por Sygris y Turning Point, donde líderes empresariales coincidieron en que el área de sostenibilidad debe dejar de ser vista como un centro de costos para convertirse en un generador de ingresos y valor estratégico.
Desde la perspectiva del sector turístico y hotelero, Lourdes Prieto Márquez, Directora Corporativa de Impacto y Alianzas Estratégicas de Grupo Brisas, subrayó que la medición es hoy la base de la competitividad. “En el sector turístico, la sostenibilidad se construye a partir de la medición del impacto en las comunidades, el entorno y la experiencia del viajero. La tecnología nos permite entender mejor a nuestros clientes, también comunicar el impacto de cada operación y tomar decisiones que fortalezcan la fidelización”, afirmó.
Añadió que una gestión adecuada no solo fortalece la responsabilidad ambiental y social, sino también la rentabilidad a largo plazo. “Cuando medimos y gestionamos bien, no solo hacemos al turismo más responsable sino más competitivo y sostenible a largo plazo”, puntualizó.
El encuentro reunió a especialistas en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), tecnología y ética corporativa, quienes coincidieron en que la complejidad regulatoria y la creciente demanda de transparencia obligan a las empresas a robustecer sus sistemas de información.
CONFIABILIDAD
Andrés Álvarez, CMO de Sygris, sostuvo que el principal desafío no es la falta de compromiso empresarial, sino la gestión de datos confiables y trazables. “El gran reto de la sostenibilidad no es la falta de compromiso, sino la complejidad de gestionar información confiable, trazable y alineada con un entorno regulatorio y de negocio cada vez más exigente. La tecnología —y especialmente la inteligencia artificial— es la palanca que permite transformar datos dispersos en impacto real, conectando sostenibilidad, operación y toma de decisiones de forma integrada”, señaló.
Advirtió, sin embargo, que la IA “no es mágica” y que la falta de interoperabilidad puede representar un riesgo crítico. Propuso el uso de ontologías que permitan integrar información bruta de múltiples fuentes para responder de forma consistente a distintos marcos regulatorios y mercados. Asimismo, alertó que “el uso de la inteligencia artificial afecta y genera un impacto ambiental”, por lo que llamó a emplearla de manera responsable.
Por su parte, Marta Martín, CEO de Turning Point, consideró que el éxito no dependerá del volumen de tecnología implementada, sino de la capacidad de convertir datos en decisiones responsables. “La sostenibilidad corporativa del futuro no se medirá por la cantidad de tecnología que usemos, sino por la capacidad de convertir datos en decisiones responsables que generen impacto real y legado duradero. Desde Turning Point, nuestra misión es acompañar a las empresas en ese camino: transformar información en acción y acción en impacto”, afirmó.
En materia de ética y gobernanza, Fernanda Zenizo, CEO de Intelab, enfatizó que la estrategia es el eje de una buena gobernanza corporativa. “La estrategia es lo más importante para la buena gobernanza. Cada empresa enfrenta diferentes riesgos y responsabilidades, pero en la actualidad la ética dejó de ser solo un tema reputacional para convertirse en un tema de responsabilidad real”, sostuvo. Agregó que “lo que no se mide, no se gestiona” y explicó que una gobernanza adecuada —incluida la de los datos— no solo reduce riesgos y pérdidas económicas por reputación, fraudes, mermas y rotación, sino que fortalece el clima laboral, la lealtad y el crecimiento de la marca.
MÁS PERSPECTIVAS
Gema Sacristán, Socia y líder de Sostenibilidad y Cambio Climático de Deloitte, quien moderó el panel, consideró que la sostenibilidad vive un “tipping point”. Señaló que los grupos de interés exigen mayor transparencia y que la descarbonización global requiere necesariamente del apoyo tecnológico.
Desde el sector financiero, Marité Chavira Mendoza, Directora de la Oficina ASG y Estrategia ESG de Banamex, destacó que la gobernanza de datos es fundamental, especialmente cuando involucra información de clientes. “Debemos ser especialmente cuidadosos con el manejo de la información, sobre todo cuando se trata de datos de clientes. Los datos no solo hablan de números, hablan de personas”, afirmó, y añadió que el análisis de riesgos permite construir empresas más sostenibles y generar nuevas oportunidades de negocio.
En el ámbito industrial y de consumo, Jordi Cueto, Gerente Global de Sostenibilidad de Coca-Cola FEMSA, subrayó que la gestión basada en datos ha permitido vincular desempeño ambiental, social y de gobernanza con riesgos financieros y reputacionales. Indicó que esa integración contribuyó a obtener su mejor evaluación en FTSE Russell ESG, mantener una calificación sólida en CDP y ser reconocida por séptimo año consecutivo en el Dow Jones Sustainability Index MILA.
A su vez, Carlos Becerra, Gerente de Asuntos Corporativos y Creación de Valor Compartido de Nestlé México, destacó que la compañía, con más de 165 años de presencia global, enfrenta el reto de inspirar cambios en toda su cadena de valor. “El verdadero reto de una compañía de nuestro tamaño no es tanto hacia adentro de la organización, sino en cómo la transparencia que ejercemos inspira a toda la cadena de valor —desde el abastecimiento hasta el consumidor final— a cambiar comportamientos”, afirmó.
Los participantes concluyeron que la inteligencia artificial y la tecnología permiten ampliar el alcance de la sostenibilidad más allá de la operación interna, extendiéndola a proveedores, comunidades y consumidores. No obstante, coincidieron en que, sin una estrategia clara de gobernanza de datos, interoperabilidad y supervisión humana, la IA puede amplificar riesgos en lugar de mitigarlos.
02/03/2026
©Copyright
Todos los derechos reservados.