El aumento de los costos en segmentos clave del turismo está transformando la manera en que los estadounidenses planean y reservan sus viajes para 2026, de acuerdo con un estudio de Internova Travel Group, una de las mayores compañías de servicios de viajes a nivel mundial. La investigación, basada en el análisis de millones de reservas y una encuesta a cuatro mil viajeros, señala que los consumidores no están dejando de viajar, pero sí están priorizando con mayor cuidado el valor, el momento y la forma de hacerlo, en un contexto de precios más elevados.
El informe, titulado The Internova Index: North American Traveler Insights, identifica una creciente polarización del mercado entre opciones orientadas al valor y experiencias premium, lo que ejerce presión sobre el segmento medio. “Los viajeros no están dejando de viajar, pero se están volviendo mucho más conscientes de dónde y cómo gastan”, afirmó Henry Gilroy, Vicepresidente Ejecutivo de Estrategia de Internova Travel Group, al subrayar que el aumento de precios está impulsando una mayor demanda de asesoría especializada.
Entre los datos más relevantes, el estudio muestra que el boleto promedio de un vuelo de larga distancia en clase ejecutiva alcanza ahora los cuatro mil 500 dólares estadounidenses, frente a los cuatro mil 385 dólares de 2023, mientras que las tarifas en clase económica han bajado ligeramente, ampliando la brecha entre viajes estándar y premium. En el sector hotelero, las tarifas diarias promedio en hoteles de lujo en Norteamérica aumentaron 4.9%, en contraste con una disminución de 1.8% en hoteles premium, una diferencia que se acentúa en destinos internacionales de lujo, especialmente en Europa.
El análisis también revela que los cruceros de expedición han registrado incrementos superiores al 20% desde 2023, muy por encima del aumento de 5% observado en los cruceros contemporáneos, reflejando la fuerte demanda por experiencias inmersivas en barcos pequeños y destinos remotos. A pesar de este escenario, 27% de los viajeros espera viajar más en 2026 y solo 6% anticipa hacerlo menos, lo que confirma que los viajes siguen siendo una prioridad para los consumidores.
Ante el encarecimiento general, los viajeros están ajustando su comportamiento: acortan estancias, buscan alternativas más accesibles y recurren con mayor frecuencia a expertos. Más de 60% de los encuestados planea utilizar a un agente de viajes como su principal canal de reserva en 2026, sobre todo para viajes largos, costosos o internacionales. “Los precios más altos están cambiando el comportamiento, no frenando la demanda”, añadió Gilroy, quien destacó que la planificación, la personalización y la experiencia se vuelven elementos centrales en las decisiones de viaje.
20/01/2026
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